Hay organizaciones que hablan mucho sobre los clientes y descuidan
por completo a las personas que que tratan con ellos: sus colaboradores�
Las organizaciones eficaces tratan a sus colaboradores exactamente
igual como quieren que ellos traten a sus mejores clientes.
Se puede comprar el trabajo de una persona, pero no se puede
comprar su corazón.
En el corazón están su lealtad y entusiasmo. Tampoco se puede
comprar su cerebro. Allí están su creatividad, su ingenio y
sus recursos intelectuales.
Stephen R. Covey
Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva
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